Guanli de shou. The managed hand

María Alcaide



En Guǎnlǐ de shǒu. The managed hand (2018-2020) María Alcaide desarrolla algunas líneas de investigación previas, centrándose en visibilizar las condiciones económicas de una clase joven precarizada.

En este proyecto, la artista parte del libro homónimo de Miliann Kang (2008), en el que la autora realiza un análisis pormenorizado sobre la performatividad del trabajo ligado a la prestación de servicios relacionados con el cuerpo. A través de una investigación que se desarrolla en los salones de belleza de tres zonas específicas de Nueva York y que Kang clasifica como “Uptown nails”, “Crosstown nails” y “Downtown nails” —se observan aquí tres tipos de clientas pertenecientes a clases sociales bien diferenciadas—, la socióloga nos presenta el salón de belleza como un lugar en el que inciden violentamente las categorías de género, raza y clase.



María Alcaide utiliza el salón de uñas como excusa para seguir hablando del trabajo, en este caso del trabajo corporal (body labour), que implica tanto un esfuerzo físico como una performatividad de las emociones de cara al cliente. En ese sentido, su experiencia como dependienta en tiendas de moda se entrelaza con los descubrimientos de Kang con respecto a la demanda de trabajo corporal y su relación con la clase. En esta pirámide de trabajo feminizado, siempre son las mujeres las que cuidan de los otros, pero son las mujeres working-poor las que además cuidan de otras mujeres: las que se sitúan por encima de ellas en la escala de los privilegios.

En Guǎnlǐ de shǒu. The managed hand, la artista no sólo se pregunta acerca de los mecanismos de explotación que puedan sufrir las manicuristas, sino sobre el privilegio y la opresión que puedan sufrir las mismas clientas, pues en su mayoría también son mujeres trabajadoras de clase media-baja que pagan por que las cuiden durante un tiempo limitado. Podría decirse que la estética no es sólo una forma de violencia directa contra las mujeres, sino que también es una forma indirecta de capitalizar el tiempo libre de las mujeres trabajadoras.




A partir de este proyecto, María nos propone una ruta por los salones de belleza de su barrio, Sagrada Familia. En el recorrido, observaremos diferentes tipologías de salones de uñas. En ningún caso se tratará de estetizar la pobreza, sino de analizar los orígenes y las consecuencias del trabajo corporal y cómo el nivel de demanda de trabajo emocional está ligado directamente a la clase, el género y la raza. Todo ello, teniendo presente el germen de esta propuesta, que no es otro que poner en relación el trabajo de la artista con lo real, con aquello que la rodea pero también con aquello que le afecta, y que le ha servido a lo largo de estos dos años para continuar con su investigación.

Unas manos que trabajan otras manos, unas manos que se tocan pero que nunca llegan a afectarse: the managed hands.


︎︎︎